martes 22 de enero de 2008

Y los sueños...

Ayer vi de refilón imágenes de la película "No country for old men", en la que Javier Bardem interpreta a un asesino.



El caso es que esta noche he soñado que yo había cometido un asesinato, al parecer la víctima era una profesora, y no me habían descubierto. El sueño comenzaba en mi vuelta al lugar del crimen, y se centraba en la sensación de culpa por un lado y en la miedo a que todo se supiese. De hecho todo el mundo recelaba de alguna manera. Al despertar he pensado en "Crimen y castigo", evidentemente.

Suelo recordar bastante bien los sueños, hace dos días un avión en el que viajaba se retorcía en el cielo y comenzaba a perder altura... la sensación de pánico fue tan nítida que me desperté sobresaltado con el corazón a reventar.



Volviendo al sueño del asesinato, que nadie se alarme, yo sería un asesino bastante patético, ya que me mareo al ver sangre. Cuando tenía seis años, mientras me bañana mi madre comencé a ssangrar por la nariz (quizá previamente hubiese estado "buscando petróleo"...), el caso es que en ese momento estaba de pie, con lo que las primeras gotas de sangre cayeron en la punta geométrica de mi pilín (cuando uno tiene seis años y es un niño, a eso se le llama pilín). Al ver la sangre en semejante lugar, la alarma fue máxima, y mi hermana Susana, que entoces contaba con doce agostos, gritó: A Carlos le ha venido la regla!!!



Y claro, yo que no sabía lo que era la regla, ni la escuadra ni el cartabón, me puse a llorar sin consuelo, enfurecido además por la risa que les entró a las dos mientras me limpiaban.



Pues eso, que menudo asesino sería yo.



Esto de los sueños dá para muy largo, os contaré alguna vez esa ocasión en que soñé que Alejandro Amenábar llevaba a cabo su plan de codificar el cielo del mundo con las rayas de canal plus...

Y no entraré en detalles de ese otro en el que Paula Vázquez (la de antes, no la Barbie grimosa de ahora) y yo teníamos más que palabras.



Hasta el próximo sueño.

Pasando el rato

La tremolina es mú alta y mú delgá, y hoy como quien no quiere la cosa me he encontrado en Plaza de Castilla, con dos policías a la espalda, sujetando un Gusi-Luz, para que la susodicha le sacara unas fotos con las torres Kio de fondo.

Y yo me pregunto: ¿cuántos Gusi-Luz tienen el privilegio de haber posado en tan mítico lugar?
Esto sí merece una primera plana de un periódico, y no Gallardónblablablá ni Zapateroblebleblé y así sucesivamente hasta blublublú.

Hala, dulces sueños.

lunes 21 de enero de 2008

Libro

A veces tengo la sensación de estar buscando un libro que no existe, de tener que pedir un libro pequeño y sencillo y que será imposible de encontrar, un libro que está a la vuelta de la esquina, pero para alcanzar esa esquina la calle se vuelve infinita, y yo camino y el tiempo se acaba y he rozado su lomo con los dedos pero mi mano está vacía. Me gustaría saber qué es eso tan importante que está escrito en ese libro,

o será que las páginas están en blanco?

martes 15 de enero de 2008

Pasatiempos

Uno de mis pasatiempos menos indecorosos consiste en imaginar, cuando viajo en metro, en qué está pensando la gente de mi alrededor. Esta mañana he recordado, al observar una mirada perdida, una ocasión en que ví a una chica llorando. Y se me hizo un nudo en la garganta, ya que me dió por pensar muchas cosas trágicas. Acabé escribiéndole un poema, a escondidas, del que no recuerdo ni una palabra, y que evidentemente no guardo porque se lo dí al abandonar el vagón, ante su sorpresa, justo antes de que las puertas se cerraran. El "crimen" perfecto.

Ya en el andén, prosiguiendo el pasatiempo, imaginé que ella pensaba: "qué raro, nadie hasta ahora me había escrito un poema".

Así que ya sabéis, la próxima vez que montéis en metro alguien (con gafas) puede estar jugando a entrar en vuestros pensamientos.

lunes 14 de enero de 2008

Para que yo me llame Ángel González

El sábado falleció el poeta Ángel González, uno de los que he leído con mayor placer y admiración, y espero que ahora su obra llegue a más gente que se interese, es lo que suele suceder. (Tristemente, claro)

Conservo como un tesoro un libro firmado por él hace un par de años, en el que además accedió divertido, ante mi insistencia, a escribirme un verso.

Uno de sus poemas más conocidos:

Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...
A.G.


Hace unos cinco ó seis años grabó, junto a Pedro Guerra, un disco donde recitaba sus poemas, muy muy recomendable al igual que toda su obra.

Tengo la sensación de que se ha ido un sabio, algún verso ha quedado huérfano, seguro. La enloquecida fuerza del desaliento...


aprendí mucho de él, sé que ahora es fácil de decir.

Así que muchas gracias, Ángel.

sábado 12 de enero de 2008

La sombra del cazador

Ayer, la Tremolina y servidor nos sentamos en unas butacas contenidas en unas salas llamadas cines, que son esos sitios donde si hay 548 plazas disponibles el único tío que mide más de metronoventa se sienta delante de tí, y audiovisualizamos la película "La sombra del cazador", que según su director, Richard Shepard, pretende ser un producto independiente. Quiero ser breve en mi crítica: la peli es una mierda; aún no sé si pretende ser un alegato contra la guerra, una visión de la Bosnia del año 2000, o un intento de relanzar la carrera de Richard Gere, pero para mí es una comedia tipo "tres reporteros muy Richardacheros ".
Por favor, hay una escena en la que burlan la vigilancia de la CIA con un plan perfectamente trazado: se miran entre ellos y dicen "a correr" y salen corriendo y riendo por el aeropuerto de Sarajevo.
Otra en la que atrapan al criminal de guerra más buscado del mundo en un bosque bosnio, que los hay a patadas, por cierto, pero ellos saben muy bien cual es porque son muy listos; y lo atrapan casi jugando al pilla-pilla. Sólo faltó que el malo dijera: "joooo, no se valeeeee"


Genial, sencillamente.

Ya está, que me caliento.

Hasta el lunes.

Buenos días

A los buenos días...

Leí un relato de Xuan Bello en el que mencionaba el origen etimológico de la palabra "entusiasmo"; y aunque no recuerdo las palabras exactas, venía a decir que el entusiasmo consiste en interpetrar la melodía del universo, o al menos alguna de sus corcheas. Y así nace este cuaderno de bitácora con teclas. Cantaré bajito, tararearé como un loco, murmuraré unas canciones que aún no conozco, y gritaré a cántaros y a garganta partida.

Bienvenida a la gente

Sacau